La Ley del Tiempo
Habiendo
definido la tecnosfera como la etapa intermedia en el continuum
biogeológico de la evolución de la biosfera hacia la noosfera, podemos,
ahora, volver la tensión hacia los temas no resueltos del tiempo
y la conciencia en la biosfera. Estos puntos no deben ser vistos
como los problemas de la humanidad. Ya que, la humanidad es una
función de la biosfera, los puntos, por lo tanto, se relacionan
con la biosfera , que llega a ser más conciente. Este es el aspecto
conciente de la materia, que dirige la biosfera hacia su transformación
en la noosfera. Es el descubrimiento de la Ley del Tiempo, lo que
complementa y resuelve los puntos, que fueron dejados sin resolver
en la definición de la biosfera de Vernadsky y de su transformación
en la noosfera. La pregunta, surge entonces: ¿Qué es la Ley del
Tiempo, y cómo define el tiempo y la conciencia como factores mutuamente
coordinadores de la misma dimensión cósmica, interceptando con la
biosfera? Para decir lo menos, el tiempo es un tópico tan basto
e importante en la orientación de la conciencia humana dentro de
la biosfera, que podemos declarar que es principalísima en todos
los asuntos humanos. En verdad, el orden cósmico, del cual, la biosfera
es el mecanismo dinámico regulador en el planeta Tierra, es en si
mismo la expresión del tiempo, como el medio de manifestación universal
con todo, como Vernadsky lo percibió en 1944, mientras nosotros
hemos definido el espacio por sus propios sistemas de métricas y
geometrías, aplicando estos mismos estándares al tiempo, nosotros
no hemos definido ni conocido el tiempo en nada. La causa, para
esta incertidumbre parece descansar en el hecho, de que, mientras
el espacio es perceptible como un medio sensorial lo podemos ver,
tocar o ir a través de el – y de ahí, es evidentemente mensurable,
no es el mismo caso del tiempo. El tiempo es de la mente, y en esta
consideración, el tiempo es inseparable del tema de la conciencia.
De hecho, no puedes conocer o experimentar el tiempo sin llegar
a estar conciente.
Sin
embargo, como veremos, hay una gran confusión, cuando hablamos sobre
el tiempo, que está, realmente en la raíz del problema de la biosfera
, y que es el asunto del reloj. En la conciencia humana, el reloj,
ha llegado a ser de tal modo la segunda naturaleza, que muy pocas
personas, en la sociedad industrial, pueden pensar en el tiempo,
si asociarlo, inmediatamente, con algo como el reloj, sea como un
instrumento o una metáfora. Esto, como veremos, es un mayor factor,
causante de que el estado general de la conciencia, permanezca estática,
especialmente, en relación con la máquina, que está creciendo continuamente
en velocidad, como también acelerando la propagación y multiplicación
de si mismo. Este factor del reloj– del tiempo mecanizado – está
también, en la raíz de la confusión, en lo concerniente en la naturaleza
del tiempo en mucha parte del pensamiento científico moderno. Cómo
veremos, hay una corriente del pensamiento Ruso, después de Vernadsky,
que representa una notable excepción al punto de vista del tiempo
establecido en el pensamiento y la ciencia moderna. Basta, decir,
que la evolución del moderno pensamiento y de la ciencia Occidental,
a sido programada y predispuesta a limitar su conciencia del tiempo,
a tal grado, que no puede, aún, percibir el tiempo, fuera de sus
inherentemente mecanizadas percepciones sobre el. En esto, obviamente,
también subyace el problema de la delimitación de la conciencia
en la tecnosfera.
Texto
tomado del Tiempo y la Tecnosfera de José Argüelles PhD
Ley del Tiempo