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| (download) El Arte de la Alquimia - Luz - Sombra - Oscuridad - Luz (para bajar) El arte de la Alquimia:Luz - Sombra - Oscuridad - Luz
(Versión popular del título) Tu alma no se la dejo al diablo
Autor : Dr. Rodrigo Alarcón López M.D Médico Bioenergético - Sanación Centro Tzolkin - Medellín -Colombia
Nota : Ponencia para el VII Congreso Internacional de la Asociación Hispanoamericana de Acupuntura
Medellín 10-12 de octubre 1998
Editado por: Balam Ediciones Centro Tzolkin- Centro de Sanación
Email : centzolkin@epm.net.co
Medellín- Colombia
Introducción:
Emergencia Cósmica: Tiempo Profético
Estamos pasando por una especial situación de Emergencia Cósmica y de un consiguiente Tiempo Profético. Este es un tiempo en el que aparecen continuos signos o señales que indican la preocupación de la Jerarquía que tiene a su cargo la asistencia tanto de este sistema solar como del planeta Tierra , por nuestro proceso evolutivo, convirtiéndose éste, entonces, en un tiempo de Revelación. Y esto es así, porque solo a través de la revelación puede la Jerarquía entrar en comunicación con los humanos, terrestres o no, que se hallen en este o en otro punto del sistema solar. Y la misma Jerarquía puede ejercer dicha comunicación a través del mecanismo de la canalización conciente o inconciente, directo o indirecto, para el cual todos los seres, en general, se hallan fletados, aunque no activados al mismo tiempo todos. De ahí, que los profetas no abunden en ningún tiempo, ya que son seres que se mueven en lo intemporal, en el eje del eterno presente, así estén encarnados. Este es un tiempo en el que se develan los misterios del tiempo multidimensional como nunca se había hecho. Además, es el tiempo en el que los seres de luz empiezan a hacer más presencia en el plano, aún a través de algunos Iluminados, que lo desconocen o lo niegan, y quienes rinden culto conciente o inconciente a la tiranía de la mente concreta aún, olvidando que somos simples marionetas del cielo a través de su Jerarquía , y la cual, en nuestro enanismo soberbio, nos atrevemos a negar o a desconocer olímpicamente , a veces, llegando a creernos iluminados per se, sin aquiescencia, ni ayuda ni dirección de dicha Jerarquía; lo que equivaldría a decir que estamos solos en el plano, en el mayor colmo de la soberbia. Así también se empieza a desdecir, haciendo patente, como en épocas antiguas, lo que esta cultura había acabado por negar, o sea, la presencia entre los seres humanos de las entidades de la oscuridad o sea las manifestaciones del Gran Impostor, a través de los cuerpos de la mayoría de los encarnados. Además es notoria también la aparición creciente de manifestaciones de ciertas facultades antes ocultas en los hombres. Los Profetas o Mensajeros solo tienen esa responsabilidad: la de transmitir el mensaje o entregar la revelación, pero no la de convencer a nadie, ya que su accionar está inscrito en lo intemporal; por tanto, no son de este plano y no siempre son entendidos, y su lenguaje será de tipo cósmico y en claves, que podrán ser descifradas por quienes estén en sintonía con el respectivo plano del Profeta o Mensajero, sintonía que se da mediante la intuición y no por la mera mente concreta, que no tiene acceso directo a dichos planos; pero, en quienes estén en la mencionada sintonía, aún su mente concreta podría jugar un singular papel de aproximación interpretativa, sobre todo cuando esta mente concreta se convierte en fiel servidora de la mente intuitiva, lo que sería posible mediante un especial trato que debe hacerse entre ellas, y un gradual proceso de entrenamiento, lo que solo se logra una vez ya se haya ganado la conexión con el propio ser, que es quien asegura el ejercicio de la intuición permanente o semipermanente. Esta es también la época en que, a las puertas del tercer milenio, diversas manifestaciones, en casi todo el mundo, apuntan a señalar el advenimiento de esta situación de Emergencia Cósmica. Y esto se refiere a las diferentes actividades que tanto las personas como los grupos desarrollan en pro de asumir en forma más trascendente la vida planetaria, luego de pasar el largo período del predominante materialismo actual, y de la pérdida de la antigua visión sacra , que antecedió a la actual era industrial. Dado lo anterior va a ser el mismo Gran Impostor, el Maligno o Iblis (como dice el Koran) el que incentive el retomar el rumbo de la visión sacra en la actual Humanidad terrestre. Dichas entidades tienen la posibilidad de actuar en los planos sutiles de los encarnados y los desencarnados; y son llamadas eufemísticamente "pulsiones negativas" o egos negativos. Aclarando que no existe nada malo ni bueno en sí, sino que la intencionalidad es la que define la bondad o maldad de algo. Ej: Degollar un animal al que se le fracturó la columna, no es lo mismo que matar miles de elefantes para sacarles el marfil, para usos suntuarios. Talar un árbol grande que se sembró en un lugar riesgoso para el hombre (una casa) también es diferente a la tala indiscriminada. Existe, además, el proceso evolutivo de manifestación de algo como negativo en forma constante. Ej: la cicuta - la serpiente venenosa (ésta en esencia representa la vitalidad pero incorporó en sí el elemento venenoso anti-vida, como su aspecto esencial, como su elemento negador. La tendencia al "mal" no es consustancial al hombre (ej: la violencia), sino que se ha pervertido su intencionalidad egoica, al querer negar al otro, que supuestamente se opone a sus deseos de realización egoísta excluyente. El hombre (como microcosmos), al asumir el elemento pervertidor externo, renuncia a su funcionamiento cósmico natural; en el que, como en el universo, existen procesos sin fin en los que nacen manchas solares y estrellas, que evolucionan y desaparecen en el Cosmos, a la vez que coexisten sistemas galácticos, solares y planetas en diferente estado de manifestación. También están los quasars, las supernovas, las enanas, los cometas, los agujeros negros, como elementos transmutadores de la manifestación física en un plano a manifestaciones más sutiles de la materia. Todo está, en general, en una función de intencionalidad entrópica de la Creación, pero implicando, en lo concreto, manifestaciones de una supuesta entalpía en que habría una contracción, como cuando muere una estrella, entrando la energía en otro estado de manifestación. Pero eso es aparente, pues, como toda muerte - un gran estallido, es la recapitulación del "big bang"- como que una máxima concreción genera una nueva expansión; de donde, ni el accionar del agujero negro, ni el choque del cometa, expresarían, en última instancia, una real entalpía, si se tiene en cuenta las continuas mutaciones de un plano a otro, lo cual exigiría al hombre diferentes herramientas mentales para bien asumirlo. Como que todo en el universo es inteligencia, y como que todo obedece al plan de la intencionalidad ineludible del Creador, todo está sujeto, por tanto, a una eterna manifestación del yang celeste (plano unitario - Luz-) - de donde todo emana en procesos sucesivos de desdoblamientos polares hasta el plano físico, y al que todo está referencialmente predestinado a retornar desde el máximo Yin a donde siempre lo acompañó un pequeño Yang, como elemento alquímico perenne del retorno, a un máximo Yang. Es relativamente fácil del punto de vista filosófico hacer la negación de la existencia del bien y del mal (por el plano Yang de expansión en que se mueve el manas, la idea). Pero en el plano de la concreción- de la vivencia, toca vérselas con sus manifestaciones tangibles no solo al exterior del hombre, sino dentro de sí, como una unidad . Así como el Innombrable no creó insecto tras insecto, estrella tras estrella, animal tras animal, vegetal tras vegetal, sino que en el momento de la Creación creó un gran patrón biogénico, con una trama casi infinita de posibles variables, que luego en el proceso mismo de la manifestación fue dando origen uno a uno a las distintas manifestaciones de vida, más aparentes, menos aparentes, dentro de lo que se llama la gran Evolución de la vida en el planeta tierra, que, en un principio, sería guiada por órdenes jerárquicos que también se fueron manifestando. Al principio, fue como en una selva virgen, sin intervención del hombre, dándose origen, a veces, a formaciones monstruosas, producto de cruces o hibridaciones sin fin, pero luego, ya con intervención del Homo Sapiens, que surge como elemento co-creador y co-regulador de su entorno, el hombre fue eligiendo especies y cruzando unas con otras, hasta llegar hoy a las atrevidas aventuras de la ingeniería genética que lo ubica más y más en el plano de nuevo co-creador tecnológico actual; ya que busca mejorar los aspectos negativos de las especies e incluso del hombre mismo, en pro de buscar regular, desde la vida misma, un supuesto proceso armonioso, pero, el que, si no está guiado por la Luz, podría terminar en gran catástrofe. Esto es dado ahora porque el hombre está aproximándose al dominio del éter de vida, luego de haber dominado el éter químico mucho ha. Así también, la Divinidad creó una primera camada de seres dotados de elementos aproximados a los suyos, con inteligencia y luz, como claves para, desde ciertos niveles de manifestación primaria cercana a su Unicidad, pero con algún grado de polaridad, ayudar en ese proceso creativo inicial. Y dichos rasgos de polaridad estarían fundamentados en que, al emanar de sí, el Creador, chispas divinales y soltarlas en el inmenso vacío cósmico - como gran matriz cósmica cuyo fondo primigenio era oscuro, se daría así la posibilidad del contraste de dos formas de existencia: una espiritual, luminosa, y por otro lado, el entorno, el inmenso vacío oscuro de donde esa chispa tomaría o le serían agregadas partículas que gradualmente crearían las condiciones de la polaridad, que luego darían las bases de la diversidad y aún de la confrontación. Aún en los planos superiores de la Luz- ésta admitiría la posibilidad de existencia entre la luz en sí del plano divinal y la otra luz que sería ya reflejada; creándose ese embrión polar de sombra-luz. En esas circunstancias ocurre la creación angélica y arcangélica, pero también como un patrón inicial -noumenogénico, con su posible trama casi infinita de posibles variables de existencia de seres en planos sutiles.
Origen del Problema
La Rebelión de Luzbel
El Dios Padre en un principio había desarrollado determinados experimentos con ciertos núcleos de su Creación con el fin de permitir el desarrollo de diversas variantes de su plan original, como podría ser lo relacionado con la rebelión original y la libre voluntad. De ahí que en el orden angélico -arcangélico se pudieron dar las condiciones para la llamada gran rebelión encabezada por Luzbel, cuyo nombre expresaba desde el principio una cualidad muy especial relacionada con el brillo de su luz y especial belleza. Se dio en él, ad portas de la polaridad, la posibilidad de enunciar desde su expresión inteligente con la que venía dotado, un nuevo plan, como variable de aquél con el que venían fletados. Lo anterior creó una situación conflictual por primera vez en ese plano por fuera de la Unicidad, lo que creó división entre los seres arcangélicos y angélicos, llegándose a la confrontación: por un lado, entre las huestes fieles al proyecto original y, por el otro, las huestes de Luzbel que defendían su autonomía y rebelión, dando como resultado la expulsión de éstas a manos de las huestes de Miguel Arcángel. Luzbel una vez que hubo desobedecido desencadenó un proceso que hasta ahora no ha podido parar, ni siquiera con su nueva intervención. El quiso desarrollar su propio proceso, y desde ahí, se sentaron las bases para el futuro proceso de libre voluntad que se habría de autorizar en esta zona experimental (este sistema solar). Al ser arrojado Luzbel y sus seguidores de ese plano arcangélico - angélico, cayó en otros planos más alejados del de la Unicidad, y por tanto, más polarizado y donde la sombra empezaba a ser de más peso que la luz, adhiriéndosele más agregados de esos nuevos planos a él y sus huestes, que empezaron a endiosarlo y a obedecerlo ciegamente. El objetivo inicial de Luzbel fue recuperar su plano e hizo innumerables intentos, pero fueron en vano, ya que Miguel y sus legiones angélicas siempre lo impidieron. A su soberbia inicial se agregó ya un sentimiento de envidia y de ira como nuevas creaciones surgidas en el conflicto desde el plano de las sombras. Todos esos sentimientos negativos fueron campeando entre sus huestes, creándose nuevos conflictos internos y divisiones que confrontaron a unos con otros, lo cual hizo que sus huestes fueran entrando en planos cada vez más inferiores donde la polaridad era ya la ley general. Cuando Luzbel en su plano de la luz encabezó la rebelión no sospechó que plano tras plano se iría condensando más y más esa confrontación, que se inició gracias a su iniciativa, terminando con la expulsión a manos de las demás legiones dirigidas por Miguel. Luego, al ir descendiendo plano tras plano , y al ir recibiendo los distintos agregados de materia, se fueron multiplicando los distintos espíritus luciféricos dirigidos por algunos otros destacados elementos que abrazaron la causa del llamado mal, que sería identificado como una vibración contraria a la luz cósmica, como oscuridad. En ese proceso se destacan figuras tales como Mestraton, Ariman, Belcebú, Lucifer, Satán de quien se relata un especial proceso redentorial posterior, impulsado por Samael Aun Weor, con resultados favorables A todas estas qué pasaba con Luzbel? Después de lo inútil de sus esfuerzos por recuperar su posición anterior y al ver pulular entre sus huestes más y más sentimientos que llenaron los ámbitos de conflictos mil y que se iban lanzando por abismos cada vez más profundos, y, sobre todo, al ver que no podía ya parar ese proceso que él había desencadenado, lo fue embargando la nostalgia de la luz y gradualmente fue accediendo a un arrepentimiento, débil al principio, y en el que sólo lo acompañaron unos pocos, pues ya las huestes eran inmensas, ubicadas en distintos planos, y ya había sectores luchando por la supremacía y mando. Poco a poco su arrepentimiento se fue acrecentando y se hizo profundo y sincero. Después de algún tiempo fué escuchado en los niveles de la luz, de donde llegó una respuesta: se aceptaría su arrepentimiento siempre y cuando parara en sus actos de soberbia y demostrara en su práctica que estaba realmente arrepentido y debería aceptar el tener que someterse a un proceso de sucesivas encarnaciones en el continuo proceso creativo de este plano, el terrestre. Así pues, Luzbel debió vivir su propio proceso redentorial, teniendo que cumplir su propio proceso kármico, una vez vivió su arrepentimiento y perdón en los planos sutiles, pero debiendo iniciar su periplo de sucesivas encarnaciones en este plano con el fin de contribuír a la redención de las otras jerarquías diabólicas que se habían ido creando en ese largo proceso de manifestación e incidencia en el proceso de los hombres terrestres. Ha venido muchas veces en ese plan y ahora está encarnado en Europa y es un líder espiritual muy importante y debe, antes de finalizar el milenio, contribuír a la recuperación de cierto nivel de espiritualidad perdido gracias a la incidencia de la influencia de la acción demoníaca al profundizarse la inmersión final del hombre en el crucial y absorbente materialismo, con su consecuencia: el alejamiento del hombre del plano espiritual en forma definitiva. Ocurrida la Caída del hombre, el gran Lucifer, sustituyendo en este plano al Luzbel arrepentido, propone al Padre que le entregue a los hombres que también desobedecieron, para dominarlos; a lo que el Padre contesta que no se los entregaría para su absoluto dominio, pero que sí le permitiría actuar entre ellos con la posibilidad de penetrarlos, con el fin de que el proceso del retorno del hombre al Eden fuera más difícil y meritorio, pudiendo así, y mediatizado por el libre albedrío, los que lo logren, superar el plano angélico,. En últimas podemos reconocer en ese largo proceso: un Iniciador: Luzbel y su rebelión; Lucifer y sus huestes o el llamado Iblis: como la aparición de la intencionalidad perversa o mala o negativa y Satán: como la expresión espiritual negativa encarnada, cuyo encargo fue el hundimiento de la Humanidad en el lodazal materialista alejándola de los planos de la Luz; y, a fé, que lo logró. Pero como el proceso de la Creación seguía su rumbo sin tregua, dichas huestes en las que ya habían aparecido otros líderes, se fueron compenetrando en los nuevos elementos creativos . Así se llegó al período de Saturno. Si tornamos al principio, por ejemplo, el hombre es fuego, pero un fuego creador - con la energía Kundalínea como base de su vida - el cual fuego serpentino siempre tiende al ascenso por el árbol de la vida, pero puede ser pervertido su derrotero en la medida en que la otra serpiente impostora - la serpiente verde rastrera, la gran larva que falseó, al penetrar en el astral femenino en el Edén, el nuevo mensaje liberador de la Sagrada Serpiente Kundalínea dorada que se manifestó una sola vez, enroscada en la forma sagrada de la espiral en el árbol de la vida y con la cabeza en alto, siempre en ascenso. Afortunadamente en esta Emergencia Cósmica ha retornado la Sagrada Serpiente Kundalínea dorada del Edén y se ha manifestado de nuevo, para aclararnos esto, después del larguísimo silencio guardado. Entonces decía, que esa serpiente rastrera que actúa en contravía del fuego creador kundalíneo - asume su permanente y obsesivo papel de aparente expansión continua del fuego (pasión) pero con la real intencionalidad de apagarlo- Así actuaría, entonces, desde el interior, la entidad de la lujuria - que cuando uno la aborda, como gran impostora que es: llora, ruega, pide y hasta amenaza - pero siempre pidiendo ser satisfecha - sin importarle la integridad del fuego creador del hombre. Esa manifestación perversa y obsesiva en la función del fuego en el plano vivencial - como que atenta contra la gran expansión del hombre- entra a constituírse, así sea temporalmente, en elemento intencionalmente perturbador - destructivo- de entalpía - que puede dar al traste, entre otros, con ese proyecto, tendencialmente entrópico, llamado Hombre. Y así se convertiría, digo, en una manifestación negativa, perversa o mala. Esto tiene especial relación con la evolución del II chakra en el final de la Lemuria gobernado por el elemento fuego.. Pero con las prácticas transmutacionales, a través de la transformación de la intencionalidad del uso del fuego sagrado, según la revelación que la sagrada serpiente Kundalínea hizo en el Edén o primigenio estado de armonía, es posible rescatar dicho estado edénico, asumiendo de nuevo el rumbo entrópico continuo, como original tendencia positiva o buena. Otro ejemplo del sucesivo proceso de manifestación de la oscuridad en el ya perdido estado edénico puede ser el representado por el alegórico caso de Caín y Abel. Ya rota la armonía original, queda abierto el astral humano a la influencia de nuevas manifestaciones egoicas que requieren siempre de un plano de polaridad cada vez más patente. Un estado egoísta inicial ante el progreso del otro, permite penetrar una pulsión de rechazo como supuesta forma de proteger la propia integridad egoica amenazada por el avance del otro. Ese rechazo asume la forma de recelo e inconformidad, apareciendo la envidia , que se empotra obsesivamente en ese astral, pero, no conforme con sentirlo, llega al extremo de necesitar hacer la negación definitiva del otro que supuestamente impide su proyecto egoico de realización, y ahí se abre la entrada al elemento negador de la vida, tanático, anti-entrópico: apareciendo la violencia, antecedida ya por el elemento negador del amor (armonía) o sea el odio. Este proceso tiene que ver con la evolución del naciente III chakra en la Atlántida - gobernado por el elemento agua, expresión del naciente astral, que en la Atlántida sufre una especial y definitiva recapitulación, en decidida conexión con la mente inferior. Se fue, pues, en esa forma, creando en el llamado plano celeste dos campos de energía de polaridades diferentes y contradictorias. Es decir se fue diferenciando el campo de la luz y el campo de la sombra, gradualmente más oscuro, en la medida en que se descendía en los planos inferiores. Ya en la antigüedad se denominaba este tipo de energías que pertenecen a los planos espirituales más especiales como las energías perversas celestes `para diferenciarlas de las energías perversas curiosas terrestres, que reconocía la Tradición (como lo son el viento, el frío, el calor y la humedad). +Desde el principio fue reconocida la existencia de este tipo de energías porque actuaban entre los hombres, y fueron asumidas por los sectores religiosos en diferentes formas, pero, en general, por sus diversas manifestaciones dramáticas y perturbadoras de los individuos y lugares, como algo de lo que había que defenderse o atacar, de donde surgió la metodología del exorcismo
Nuestra Experiencia Y Las Energías Perversas Auto-Inducidas (EPAI )
Hace más de quince años nos fue dado observar gradualmente, que muchos enfermos crónicos con síntomas físicos o sicológicos, y que llegaron a clasificarse como incurables como el canceroso, nos indujeran a pensar que podría existir otra causa diferente a las invocadas por la ciencia médica para explicarlas. De ahí surgió la posibilidad de detectar un tipo de energía perturbadora o negativa o perversa, que explicase la dificultad o imposibilidad para curarlas, pues comparábamos con otros pacientes con idéntica entidad nosológica, como la artritis deformante, el asma, por ej., que sí se curaban con los mismos procedimientos bioenergéticos, en cambio otros , con el mismo dx y tratamiento, no. Además, se empezó a observar que muchos pacientes presentaban síntomas muy extraños, ante los cuales los médicos se sentían impotentes, como ciertas lipotimias, que inducían a la hospitalización urgente, sin que los exámenes mostraran nada especial, a pesar de extensos y costosísimos chequeos. Luego de examinarlos nos dábamos cuenta que eran pacientes con energías negativas que, con la sumatoria de otras energías del entorno, generaban un súbito y, a veces, muy profundo movimiento del " Punto de Encaje" con caída y lipotimia incluida, lo cual suele despistar al terapeuta no informado, por lo general, de estos menesteres. Una vez se tuvo acceso a dichos pacientes y se hizo el chequeo por nuestra parte, se llevó a cabo el hallazgo de la presencia de las Energías Perversas o Perturbadoras mediante el uso de la señal del pulso VAS y mediando la utilización de dos símbolos que expresarían la polaridad del Universo, (los cuales pueden ser de variada índole), por ejemplo: el Triángulo de Salomón y el Macho Cabrío de Mendes o Baphomet). Pudiendo de esa forma, con ese mecanismo bioenergético, determinar la predominancia de una de esas polaridades energéticas en el individuo. Dicho chequeo se hace tanto en el cuerpo etérico como en el astral y en el mental. Cada cuerpo sutil tiene siete pulsaciones al tomar el pulso o señal del VAS. Esta señal, para nosotros no es más que un código-señal con el cual se comunica el Ser individual del paciente con el Sanador, gracias a su constante presencia en la circulación del cuerpo desde la misteriosa molécula de hierro de la hemoglobina que heredamos de Marte. Entre otras cosas, me sorprendí cuando encontré que las Jerarquías de la Luz, no encarnadas, utilizan esa señal del pulso para hacer ciertos procedimientos en los rituales; por ejemplo: si el Ser de un cuerpo no puede verbalizar en su propio cuerpo la primera vez que se va a manifestar en él, por traumas de vidas anteriores, por ej., el Maestro coloca sus dedos en el canal del pulso del cuerpo en cuestión, y de inmediato, empieza a salir la voz del Ser por la boca del canal en que se manifiesta ese maestro oficiante. En épocas antiguas el predominio de dichas energías o entidades fue en el cuerpo astral, pero ahora el predominio se da más en el cuerpo mental inferior del hombre, que, bien sabemos, está íntimamente ligado con el astral. Ocasionalmente, se encuentran los cuerpos astral y mental con el claro predominio de las Energías Perversas; más que todo en casos críticos de insania mental o en enfermedades degenerativas como el cáncer, o en quienes se hayan dedicado por muchos años a la drogadicción y demás comportamientos asociados, en los grandes criminales etc. .Hay que recordar que el hombre post-atlante, que aún conservaba una clarividencia opaca, empezó a recibir desde la era de Zoroastro o Zaratustra un especial trabajo de plasmación en su cuerpo astral, más que todo en el sueño, por parte de las Jerarquías (los Señores de la Llama), y a partir del Budha, y más en forma, después del Cristo, se hace tanto en el cuerpo astral como, sobre todo, en el mental. Aunque casi nadie es conciente de esto. Es fácil deducir que, dada esa posibilidad, la Jerarquía negra también tiene esa potestad de plasmar, en quienes la atraen, por las energías perversas que en ellos predominen, sus propias improntas y códigos de comportamiento. De ahí, que sea lo más tonto para el hombre materialista o el espiritualista ignorante, creerse solo en el plano, o creer que él dirige solito su destino. Siempre somos dirigidos por uno u otro bando, y en los períodos de transición evolutiva, por ambos, como ocurre, al principio, en el Iniciando.
COMO TRATAR LAS EPAI ? Si el chequeo demuestra predominio de dichas energías perversas o perturbadoras, se debe luego proceder a la terapia transmutadora de dicha condición; para lo cual solo se puede echar mano de herramientas de tipo mágico-teúrgico y espiritual (similia similibus curantur). Si bien, inicialmente, se intentó, practicar el llamado exorcismo , que, aunque siendo efectivo, también fue cierto que en algunos casos podía generar efectos paradójicos, como contra-ataques inesperados por parte de las mismas energías. Esto ocurre, primero, porque la energía exorcizada no desaparece sino que sufre un transitorio desplazamiento y puede retornar; además, el otro problema es que esas entidades no andan solas, sino por legiones en los diferentes cuerpos, y buscan reemplazar al excluido, a veces envalentonadas por las órdenes de ataques más fuertes, recibidas de parte de sus jerarquías. De ahí que sea mejor, como nos lo demuestra la práctica, acudir al sistema de transmutar dichas energías de oscuridad mediante diferentes sistemas rituales. El primero consiste en llevar a cabo un especial ritual dirigido por quien tenga la cualidad de ser un canal consciente, con el fin de atraer la Luz Cósmica Divina y verterla sobre dicha energía perturbadora o de sombra y así lograr su transmutación o transformación en luz, lográndose con ello un doble objetivo: primero el redentorial o sea que a esa entidad se le da la oportunidad de irse hacia la luz transformada y no " lanzarla a los profundos infiernos " como sería lo practicado en el exorcismo, ya que esas entidades también hacen parte de la Creación; y segundo, el de la liberación de ese cuerpo de dicha entidad, pero de tal manera que, ya transmutada en luz, no podría de nuevo afectar otro cuerpo, lo cual con el exorcismo no está asegurado. Lógicamente, que dicho trabajo sólo podría ser abordado por el sanador que esté desarrollando en sí un proceso de canalización conciente y eficaz de su propio Ser y/o de otros seres de la Jerarquía de la Luz, que a la vez lo provean de la adecuada protección en el rito y después de él, ya que hay que ser conscientes de que dicho trabajo encarna los riesgos inherentes al hecho de atreverse a torpedear los planes del Maligno, del gran Impostor. Y de que este es un imperio jerarquizado, que no se retaría en vano. De ahí que se requeriría de alguien, que, transitando el Sendero en forma real y continua, hubiese alcanzado la conexión perenne con el plano de la Luz Cósmica Divina a través de su Ser, y así, poderla canalizar para el rito, y, además, contar, de paso, con la asistencia de su Ser en forma permanente y la protección que ello contrae. De no tener dichos requisitos a su haber, el oficiante, se sometería al riesgo de ser penetrado por lo que intenta exorcizar o transmutar, llegando, incluso, a poder recibir ataques físicos moderados o hasta mortales en el acto o después de él. Por ello, en las religiones siempre se tiene seleccionado un pequeño grupo de los más virtuosos, probados y expertos sacerdotes para abordar dichos casos, pues contarían con la respectiva protección requerida; y aún así, el Maligno se la ingenia para obstruirle su hacer. Dicho rito transmutador es un rito mágico-teúrgico, que, a más gravedad del caso, implica más dedicación y más herramientas de poder en el oficiante, que no necesariamente deben ser materiales, sino, que en sus mundos sutiles le hayan sido conferidos y consagrados en sucesivos ritos iniciáticos, bien sea en planos físicos y/o sutiles por la Jerarquía de la Luz. Contará con su espada de luz del color que indique el rayo por el que está transitando; tendrá a veces algunas piedras especiales y tendrá un Sello que le será dado y consagrado en ritos iniciáticos sucesivos por la misma Jerarquía de la luz a través del Maestro de los sellos que tiene cada línea iniciática celeste, para llevarlo el Sanador siempre consigo. (Hecho con tela especial, de color especial, con símbolos geométricos especiales y diferentes para la Sacerdotisa y para el Gran Sacerdote, con piedras de colores especiales); y el cual debe ser llevado centrado en el ombligo, centro de comunicación interdimensional. Siempre se iniciará el rito con el adecuado cierre de campo, y la respectiva invocación a los seres de la Jerarquía, tales como el Gran Arcágel Rafael, gran Maestro de la Sanación. Se solicitarán humildemente los permisos pertinentes al Padre, a la Jerarquía, al Ser del paciente, al Propio Ser del Sanador, a la ley y justicia universal del lugar, a sus siete custodios, solicitándoles la protección durante y después del rito, el permiso de los regentes de los elementales que participarán en el ritual, y al deva, para que los dirija; procediendo luego a la formulación del mandato o intencionalidad transmutacional de tales entidades en Luz. Habrá ritos silenciosos de concentración entre el oficiante y el afectado en los casos más o menos leves de las personalidades ordinarias, pero en los casos de las reales "posesiones" habrá necesidad de más Fuerza, dinámica, creatividad, y, aún se utilizaría el discurso con fortísima Voluntad para llevar a esa entidad de su estado retador e insolente a un estado de aceptación, de amor y aún, de sumisión, para llevarlo a la final y voluntaria transformación de su estado de oscuridad en luz, y así ayudarle a trascender dicho plano de tinieblas al real plano de la Luz Divina , donde sería ayudado por otros seres de luz a adecuarse y a avanzar, y a que pierdan los temores de ser vengados en su deserción, por parte de la jerarquía negra, explicándoles que la oscuridad no tiene poder sobre el plano de la luz y que hasta allí no lo podrán alcanzar, sobre todo, si se encuentra desencarnado. Esto porque hay que recordar que la jerarquía del Gran Impostor trabaja tanto a través de entidades desencarnadas como de las que actúan desde personalidades encarnadas. Dicho momento de transmutación de una energía que se logra manifestar a través del mismo paciente, cuando se logra, es un momento de profunda emoción para el oficiante y aún para los ignorantes observadores, pues representa un acto redentorial de un ser de oscuridad que pasa al plano de la luz, lo cual te conmueve, a veces, hasta las lágrimas, si tu Ser está presente en tí. Entre las claves para estar ciertos de la efectividad de la acción redentorial transmutadora de dichas energías perversas, está el que la misma entidad, cuando acepta irse a la luz, sufre un cambio inmediato en su comportamiento, y fuera de pedir perdón a quien han perjudicado y a los oficiantes, manifiestan voluntaria y espontáneamente los peligros a que la persona atacada está expuesta aún, según el plan de su jerarquía oscura y dan recomendaciones para evitarlo. También en esos casos es básico llamar al Ser de ese cuerpo perturbado para que desde los mundos internos ayude, presionando a las energías perturbadoras. Desafortunadamente eso se dificulta en la gente ordinaria porque el Ser se mantiene en un estado de embotamiento tal, que no puede recordar su proceso evolutivo, por cuanto su cuerpo , dicen ellos, está sumergido en los quehaceres materiales y en los placeres mundanos únicamente, ignorándolo olímpicamente, y eso no permite despertar al Ser, que se la pasa acurrucado en un rincón del tabernáculo (el Corazón), pues el resto del Templo (el cuerpo) está lleno de huéspedes indeseables, y el Ser, siendo el dueño de casa, no puede hacer presencia por existir allí tantas " amigas intrusas ", como llaman los Maestros a dichas entidades. El propio Ser espera que sean expulsados los " mercaderes " del Templo para poder hacer su entrada triunfal, y empezar a regir los destinos de su cuerpo. En algunas oportunidades el caso es muy difícil, porque esas energías son tan poderosas, que pueden ejecutar el desplazamiento del propio yo y lo sustituyen, haciendo sus propias manifestaciones a través de dichos cuerpos, con claras muestras de disociación, pudiendo expresarse en francas facetas maníacas y/o agresivas, según sean las características de la entidad, casos en los cuales hay que tomar especiales precauciones para evitar sus posibles desmanes o agresiones. No nos queda duda de que los consultorios siquiátricos y los frenocomios están llenos de reales posesos a quienes esas entidades, de paso, les movieron su " Punto de Encaje" y, al no saberlo captar y/o tratar el terapeuta o el Sanador, se queda el paciente con su punto desubicado y en su crónica disociación, que más tarde es más difícil regresar por las huellas que deja en el cuerpo mental y por el daño agregado de ciertos tratamientos siquiátricos. Cuando existe un real predominio de las EPAI (energías perversas auto-inducidas) de larga data en el paciente le transmiten sus propias características; o sea, si son entidades de la ira, todo el mundo lo reconocerá como el "cascarrabias fulano de tal", si es una entidad violenta o hasta asesina, dirán: "ese hombre es muy peligroso", y se le nota en su comportamiento, de continuo, siendo el terreno abonado para los grandes criminales; si es un acumulo de entidades lujuriosas, lo delatará su obsesivo afán por llevarlo todo a la provocación sexual desbocada, tanto con el verbo como con el ademán ; si es una entidad depresiva , lo delata su actitud constante, incluyendo los intentos de suicidio, si está asociada con otra entidad suicida; si es entidad de la pereza, le caracterizará la abulia como su rasgo esencial; si es una entidad de la gula, todos lo conocen por su bulimia como el goloso; si es el de la envidia, todos se dan cuenta que es el gran envidioso; si es la entidad del miedo, lo conocerán por que ante todo tiembla , haya o no causa aparente ,etc. Esas energías actúan en toda parte y en toda persona, incluso, en los mismos grupos espiritualistas, en sus miembros, provocando permanentes disturbios y conflictos para impedir el avance del grupo; y mientras más espiritual sea el grupo, más disturbio crearán, pues a esos sí les temen de verdad. Cuando ya se tiene buena experiencia y sensibilización el Sanador puede percibir en el paciente que llega, dichas Energías Perversas al mirar sus ojos, porque se puede percibir el impacto que provocan ciertas cenestesias, o acúfenos; o, a veces, el solo hecho de que el paciente intencionalice que ya va para el consultorio, aunque el sanador no sepa y/o nunca lo haya visto, empieza a sentir hasta la fuerte patología que trae ese paciente (cefalea, cólico etc.), que no cede hasta no terminar el rito de sanación, y es cuando el Sanador descubre lo que pasaba desde dos horas antes por ej., cuando el Sanador sentía una molestia, para él aparentemente inexplicable . Dichas energías también incrementan o condicionan la posibilidad de percepción de sus mismas manifestaciones; así por ejemplo, la presencia de dichas energías es posible detectarlas por la percepción de determinados fenómenos como ruidos extraños en los tejados en la noche, olores azufrados, golpes que se oyen, acúfenos agudos que van acercándose por un oído y que van saliendo por el otro. Además, con frecuencia dicha presencia energética impide a algunas personas conciliar el sueño, lo que solo se recupera con la limpieza del sujeto y/o del lugar. Ahora que menciono lugares, en realidad existen lugares donde la presencia de dichas energías está asegurada: en cementerios, templos abandonados, en aglomeraciones de gente, en sitios donde se ejercita el vicio en sus diferentes modalidades y donde se incita a las bajas pasiones: lenocinios, discotecas, casas o castillos antiguos donde hallan desencarnado muchas personas, sitios donde hayan ocurrido batallas, o crímenes, manicomios, hospitales etc. La mayoría de los sicóticos son personas a las que la presencia crónica de dichas entidades en ellos han ido deteriorando no sólo su cuerpo astral sino su cuerpo mental, logrando, finalmente, causar un profundo movimiento del "punto de encaje" hacia el lado izquierdo, el cual no retorna a su posición normal o lo hace forzosa y transitoriamente con ciertos medicamentos siquiátricos muy fuertes como el halopidol. Pero como la entidad o las entidades (casi siempre son muchas) siguen en el enfermo, al tiempo, vuelven a ocasionar el disturbio original, ya que dicha situación no es conocida por los terapeutas o, dada su soberbia materialista, como una forma más de manipulación mental que es capaz de llevar a cabo el Maligno, no aceptan dicha realidad, o, por ignorancia o temores inconcientes, ridiculizan dicha posibilidad, dejando, de continuo, esas personas a expensas de los ataques de Iblis a través de sus huestes. Con frecuencia se nos solicita para el chequeo de casas, oficinas y otras propìedades ya que sus ocupantes perciben diferentes modalidades de perturbación del entorno. Es frecuente que para algunas personas la manifestación de dicha interferencia energética está en el hecho de que no les va bien en nada: negocios, empleo, afectos, o, en algunos casos, hay mujeres a quienes todo hombre que se les acerque se enferma, a veces gravemente, o viceversa, en el caso de los hombres. etc. Pudiendo esto mejorarse con dichas limpiezas. O el caso de los profundos miedos que se presentan en la gente hasta llegar a los casos extremos del pánico, que hoy en día son el "coco" para los siquiatras y sicólogos y hasta existen asociaciones de enfermos de pánico, no entendiendo que lo que allí hay es una simple sumatoria de miedos de diferente índole, desde el miedo a lo desconocido, el miedo a la muerte y el miedo a cosas conocidas, lo cual cede fácilmente con el tratamiento bioenergético de los sistemas de compensación del ser, residentes en el hipocampo, tonificando su meridiano de riñon-vejiga, con su correspondiente tratamiento del hiperstress, previa limpieza transmutadora de dichas energías, cuya característica esencial es ese tipo de miedo, pero que se ha ido acumulando en el individuo con frecuencia desde otras encarnaciones, persiguiéndolo con saña, porque, como dicen dichas energías cuando se manifiestan, su objetivo es destruír dichos cuerpos. Otros no son tan destructivos pero disfrutan perturbando los cuerpos, como lo demuestra el caso sucedido en mi consulta con un niño hiperactivo. Cuando avanzaba en la sesión terapéutica, súbitamente se manifiesta una entidad infantil a través del canal que estaba allí presente, y decía que se hallaba en el cuerpo del niño durante toda esta existencia y manifestaba que lo perseguía desde varias vidas atrás, y decía lo mismo que casi todas dicen: que les gusta estar en ese cuerpo por sus características y cuando se le explicaba que no debía estar allí en ese cuerpo porque lo perturbaba en su funcionamiento, ya que no le permitía estudiar adecuadamente y aprender lo que necesitaba, respondía con su tono infantil, de ruego, que lo dejara allí que no hacía daño; se le explicó suficientemente que sí estaba perjudicando y se le indujo a que decidiera salir hacia la luz donde encontraría otros niños de la luz que le ayudarían a entrar en armonía y a estar feliz en la luz. Solo accedió cuando se le prometió que se le volvería a citar para otro diálogo posterior, salió feliz cuando se dejó penetrar de la luz y en ella viajó en medio de una gran emoción. En la siguiente consulta se invocó de nuevo dicha entidad transmutada y se manifestó expresando gran alegría en el nuevo estado en que se hallaba, una vez fue transmutado hacia la luz y donde era ayudado por muchos seres de luz, pero nos contaba que en el cuerpo del niño habían quedado otras EPAI, que lo perturbaban. También incluye dicho desorden de energías perturbadoras los casos de enfermedades o síndromes que no ceden a las terapias convencionales, o enfermedades incurables como el cáncer, el sida, la psicosis misma, la esquizofrenia, y, en general, todo disturbio grave que lleva a acontecimientos negativos para la persona, como el sufrir frecuentes accidentes, robos y atracos. Lo que allí ocurre es que el mal no está afuera solamente, sino que dentro del paciente existe un "gancho" de la misma cualidad de esa energía que penetra y que es la que "engancha" a la otra que está afuera. Recuerdo que en un seminario decía el Maestro José Luis Padilla: "para qué hacer limpiezas si dentro no hay cambios". Eso es real, si el paciente no empieza a ser conciente del proceso de "enganche" desde su interior de tales entidades que están fuera, a través de otras entidades o sentimientos negativos, y que, a veces, están agazapados o camuflados en su inconciente, y no empieza su propia ayuda, transmutándolas, será penetrado en forma sucesiva, a pesar de las limpiezas que se le hagan. Pero, de todas maneras este trabajo de limpieza hay que hacerlo, pues representan un especial "empujoncito", que mucho le ayudará, aunque no sustituye su propio trabajo redentorial. Luego hablaremos de cómo prolongar el efecto de dichos ritos de purificación, con algunas esencias florales por ejemplo, programadas por el sanador mismo. Hemos encontrado también esas interferencias energéticas en computadores, impresoras y en aparatos electrónicos, ya que tienen una especial habilidad para jugar en el campo de los electrones, máxime si el trabajo que se está desarrollando tiene que ver con lo sagrado. Todos sabemos de las múltiples fallas súbitas de esos aparatos y que no tienen una lógica explicación ni solución, sino esperar a que por sí sola se corrija. En nuestra práctica hemos observado fallas que se corrigen instantáneamente con un breve rito de limpieza. También está asociada dicha interferencia de las EPAI con ciertas prácticas que, a veces, se ponen de moda, como el juego de la "ouija" entre los jóvenes; además, las prácticas espiritistas de invocación de muertos y las actuales prácticas de las sectas satánicas de sacrificios de bebés y profanación de tumbas de los cementerios y los pactos con el diablo en las misas satánicas; ya que nos ha tocado atender jóvenes en quienes esas entidades invocadas en esas circunstancias han penetrado en ellos causando a veces reales posesiones, con algún grado de disociación discontinua o permanente, que cede, una vez se lleva a cabo dicho desalojo transmutador. Otras veces se encuentran parejas casadas o de amigos íntimos, entre los cuales, uno de los dos muestra claros signos de creciente robustez, mientras la otra persona día a día se va viendo más y más consumida y hasta caquéctica. En esos casos, hemos descubierto que existen entidades, en el primer caso, que ejercen cierta especie de "vampirismo" energético, mientras, en la otra, hay una entidad, que crea una fuga áurica que habilita la continua pérdida de energía, que es absorbida por quien está a su lado. Estos casos también requieren del adecuado tratamiento transmutador de la energía y el cierre de la fuga. La mayoría de las dolencias crónicas pueden obedecer a la instalación permanente de algunas de dichas entidades en determinadas partes del cuerpo, donde crean la afección que no cede a ningún tratamiento en forma efectiva y permanente, y que acostumbramos achacar a diversas causas o eventos físicos, y hace que los pacientes pasen de médico en médico y de cirugía en cirugía sin resultado positivo hasta la muerte. Hemos encontrado que, con muchísima frecuencia, ello es debido a la penetración de dichas energías o entidades durante la actividad sexual, variando la afección según la fortaleza de la energía del sujeto colonizador o de su grado de contaminación. En estos casos se debe saber que la mujer es un cuenco que recibe y guarda , y por tanto, es, potencialmente, la más afectada, y el varón entra y se queda , pero también recibe de parte de la mujer su carga energética, que también se ubica en diversas partes del cuerpo masculino, pudiendo, también, causarle transtornos. El intercambio en el connubio sexual es integral, es decir, del uno pasa al otro todo lo que haydentro, incluso lo que otras relaciones anteriores han dejado.
"EL DESPOJO" Esta situación se empieza a resolver, primero, ubicando cada una de las entidades en las diversas partes del cuerpo, y, según se fije la intencionalidad de búsqueda de cada una, al tomar la señal del pulso VAS, y, segundo, procediendo, luego, al " despojo " de dichas entidades de ese cuerpo con variadas formas, en las que participará concientemente el paciente con un trabajo expulsivo especial utilizando la respiración, y llevándolas, previa concentración, al útero en la mujer y al hipogastrio en el hombre, para luego expulsarlas, por lo general en forma total o colectiva, por la vagina o el pene. En algunos casos, como en la violación con profundas secuelas traumáticas de tipo síquico, se hará el despojo en forma separada de esa entidad específica, POR CUANTO ES MÁS DIFÍCIL Y TRAUMÁTICA. En ciertos casos, sobre todo si el paciente tiene aptitudes de canal conciente o inconciente, puede entrar dicha entidad a manifestarse y rechazar el despojo, invocando derecho a permanecer en tal cuerpo, a veces con manifestaciones de celos intensos, posesividad extrema o expresando que está ahí por desengaño, por no haber sido aceptado de nuevo por ese cuerpo, y que esa es su venganza. Es más, dichas entidades llegan a confesar, incluso, que, a veces, han provocado accidentes a sus víctimas, inducidos por ellas desde la posición que mantienen en su cuerpo, y se vanaglorian de ello. Pero, a pesar de su resistencia, pocas veces logran impedir la acción de la luz, que no es un mero fenómeno físico sino que, hasta las mismas entidades a veces manifiestan, es una luz blanca bellísima y, que, además, alberga gran cantidad de seres de luz, que, desde los mundos internos apoyan al propio ser del afectado para dicho "despojo". Luego hay que hacer el seguimiento de las entidades despojadas, que, a veces, están muy apoderadas, y, sobre todo en la mujer, pueden reaparecer, y se requiere hacer el despojo varias veces, o con diferentes métodos, como recoger en una flor especial aquello, pudiéndose constatar con el pulso VAS la presencia allí de las entidades, encarnadas o no, que han sido despojadas. Luego dicha flor deberá ser arrojada por la misma persona a quien se hizo el respectivo despojo en el agua corriente (río, quebrada o arroyo) sin mirar lo que se arroja y con la vehemente intención de deshacerse de todas esas entidades. Otra forma especial es un rito de despojo que se hace en el agua corriente con el paciente desnudo, contando siempre en los ritos con la luz del paciente y del sanador, simbolizada en el respectivo velón, por ej; a veces se usan piedras como cuarzos de diferentes colores, y muy en especial, la amatista. Es clave que el paciente tenga el vehemente deseo de despojarse de todas esas entidades, pues algunas personas los atraen de nuevo a través del recuerdo o la añoranza. También debe hacerse el despojo de los otros seres con quienes hemos tenido situaciones conflictivas o traumatizantes que nos han afectado: conflictos, desamores, apegos etc. Lo que puede haber hecho que también se hayan anclado dichas personalidades en nuestro cuerpo. Sin importar que sean los padres, hijos, amigos, enemigos, etc., deben ser despojados del cuerpo de quien afectan, por el elemento conflictivo que comportan. Ello ocurre porque el conflicto se da entre entidades que existen en ellos y la de uno engancha la del otro, y la del uno pasa al otro con toda su carga energética negativa respectiva, quedándose allí indefinidamente. A veces es muy difícil la situación porque se encuentran camufladas dichas entidades, pertenecientes a seres encarnados o no, en los cuerpos, en forma de sentimientos inveterados inducidos desde fuera conciente o inconcientemente vía mental, como los apegos extremos, la negativa a olvidar (producto del resentimiento), las obsesiones etc. Lo anterior, a veces es posible confirmarlo a través del mismo paciente, si tiene activados los mecanismos de canalización, o, a través de otra tercera persona que los tenga. Dichas entidades no son fáciles de detectar, pues cuando están en trance de ser descubiertas se saben camuflar muy bien entre otras más manifiestas o ruidosas y conviven asociadas a ellas, pudiéndose oponer, a veces en forma estrepitosa, si se logran manifestar, a ser despojadas. Pero hay una ubicación o mejor dos de las cuales no se puede despojar a ciertos seres. Primero, a quienes están ubicados en el corazón, que es el tabernáculo donde reside el propio Ser y los que él admite, basados en la vivencia del amor, el trascendente, principalmente. Esos casos excepcionales se dan, por ejemplo, entre personas muy dedicadas al servicio y la vida verdaderamente espiritual, o en los casos de la relación entre discípulo y maestro. Y la otra situación se refiere a los casos en que entre una Discípula y su Maestro, o sea entre la Sacerdotisa y el Gran Sacerdote se hayan llevado a cabo los trabajos de la sagrada Alquimia sexual o sagrado Rito de los Fuegos; caso en el cual se podrá encontrar, al examen con el VAS, que el Maestro ocupa todo el cuerpo de la Sacerdotisa, y se le halla como titilando en ella mas allá del mero cuerpo físico, como un sinnúmero de constelaciones que la ilumina en todo instante; y por otro lado, la Sacerdotisa verdadera, no de nombre o de mero compromiso, exenta de posesividad o interés terrenal, se podrá hallar ubicada siempre en el lado izquierdo del Maestro o Gran Sacerdote, ocupándolo totalmente . En ambos casos los intentos de despojo son inútiles y se podrán sentir muy, muy especiales sensaciones, inolvidables, que impedirán que siquiera se piense en intentar algún nuevo despojo del uno o del otro, en el futuro. Otra cosa es lo relacionado con la que llamamos " Alquimia Transpersonal", que es la que se hace entre la Sacerdotisa y el Gran Sacerdote, pero a favor de terceras personas , quienes, aún sin el contacto físico, sino, con la mera presencia de sus seres o sus personalidades- pero insisto, en forma transpersonal- pueden dejar alguna contaminación que debe ser despojada, tanto en la Sacerdotisa como en el Gran Sacerdote, en pro de que no se convierta en interferencia permanente para la Sagrada Alquimia , bien sea personal o transpersonal, que se haga en el futuro entre ellos. Dichos despojos tendrán especial relevancia en el proceso de preparación para la práctica de la Sagrada Alquimia personal o transpersonal de las Vírgenes Solares o Sacerdotisas del Templo con el Gran Sacerdote en el proceso iniciático. Entendiéndose que, aparejado con ello, se estará haciendo ininterrumpidamente la transmutación, en la vida cotidiana, de todos los aspectos de oscuridad, con la ayuda constante del propio Ser, a quien, como norma, se debe llamar en la meditación. Sobra advertir que estos trabajos que hará el Gran Sacerdote, no lo hace solo, sino que siempre será con la asistencia de la Jerarquía que le haya sido asignada de los Planos de la Luz. Se debe entender por Gran Sacerdote, aquel ser, que estando encarnado, ya haya alcanzado el nivel de Maestro Trascendido, que corresponde a quienes ya completan con esta encarnación los ciclos de la Rueda del Samsara, no teniendo que encarnar de nuevo, pero que continuarán con su misión en otros estados de existencia, y muy probablemente retornando a sus planos cósmicos de origen, ya que, con frecuencia, no son de aquí, sino que están aquí cumpliendo una misión entre los humanos terrestres, en forma transitoria, pero perteneciendo a otros planos. El verdaderto Sanador lo es más del espíritu que del cuerpo físico; así lo entiende y así lo vive, apuntando hacia allí, cada que actúa. Otro aspecto que hay que relievar es que, el Iniciado, mientras más avance, más probado tendrá que ser , y para ello, con frecuencia la Jerarquía que lo dirige, desde los planos sutiles, sea de ello conciente o no, permite que las entidades o energías perversas actúen, convirtiéndose éstas en parte importante de las pruebas a sufrir por parte del Iniciado. Lo anterior no quiere decir que la Jerarquía abandone a su suerte a aquél, sino que estará atenta a asistirlo, pero siempre y cuando esté en el Sendero en forma conciente y real, porque a la gente ordinaria deben dejarla vivir a fondo su situación karmática, hasta que capten que deben cambiar el rumbo, y trascender el reino de la ilusión, es este plano, mientras la Jerarquía le hace guiños de lejos, pero respetando su libre albedrío. Otro aspecto a resaltar, es que el verdadero sanador espiritual no busca el objetivo en sí de curar o sanar alguna dolencia o aspecto particular, pues no actúa ya desde su mente concreta, sino que, desde su plano búdico y/o de otros más elevados, actúa haciendo lo que debe hacer, sin importarle un resultado concreto, aunque con la experiencia y el gran desarrollo de su intuición sabe que se dará, pero el cuándo de acá no le importa, pues se sumerge en lo intemporal para poder ejercer la sanación real . Por esto la sanación no obedece a una fórmula magistral a repetir en cada ocasión, sino que, al menos para quienes se mueven dentro del real talante shamánico, saben que el rito, aunque en la apariencia sea parecido, en los mundos internos no es igual.
Lo anterior es así, por lo que el clarividente verdadero podría ver en cada acto de sanación del Shaman Estelar o Sanador que no se manifiesta, en los planos internos, un solo ser de luz o maestro de la Jerarquía, sino que, de acuerdo a los diferentes desdoblamientos que ha logrado desarrollar en su proceso de evolución cósmica, en él pueden residir varios desdoblamientos de su ser o muchos maestros, cada uno con su diferente talante o especialidad: bien sea la del Mago , o la del Sanador o la del Shaman etc. Además en el sanador se pueden manifestar otros maestros no necesariamente parte de su Ser, y los cuales trabajan constantemente con el verdadero Sanador. La mayoría de las veces lo hacen a través de él mismo, pero en ciertas ocasiones lo pueden hacer a través de algún canal especial, si lo hay en el momento. Nadie estará libre de ser atacado por tales entidades o energías perversas, como ya lo hemos visto; incluso, los iniciados mismos serán los más asediados, y aún los llamados Maestros, hasta que estos logren completar la elaboración de su propio " Escudo de Plata ", que estará dentro de su propia aura, y es, en realidad, de ese color plateado, y solo se forma en un proceso larguísimo de muchísimos ciclos de existencia y solo se culminará en la última encarnación del " Maestro Trascendido ". Ese logro se irá dando en la medida en que dicho ser vaya trascendiendo sus sombras y transmutándolas en luz o virtud opuesta permanente y, muy en particular, en los momentos en que el Maestro Trascendido ejercita el Rito Sagrado de los Fuegos . Se empezará a formar por la parte inferior del cuerpo hacia arriba en forma ovoide y durante la Alquimia lanza destellos o amplios filamentos plateados que intentan unirse sobre la cabeza en sucesivos amagos, pero al suspender cada momento de clímax dentro de la misma Alquimia , regresan a una posición cercana a la parte donde dicho escudo de plata estaba al comenzar dicho rito, aunque un poco más cerrado. Solo cuando dicho cierre haya sido completado totalmente, el Maestro empezará a ser inmune a los ataques, que nunca cesarán, de parte de Iblis o el Gran Impostor, aunque se encuentre aún encarnado. Al respecto recordemos lo ocurrido al Maestro Jesús en el desierto y los innumerables ataques en su pasión y muerte. Fuera de los ritos de limpieza y los despojos mencionados, con la constante transmutacional hacia la luz de dicha sombra-oscuridad, una gran ayuda lo constituye el uso de lo que llamamos las esencias florales "programadas" o consagradas por el propio Sanador, ya que dentro de ellas hay algunas cuyos devas tienen como función específica la protección frente a tales energías perversas, tales como la llamada orquídea " Angel de protección" , el nogal, la menta y el milenrama, fuera de las demás que trabajarán en pro de ayudar a transmutar los sentimientos negativos internos (que son la expresión de dichas energías y base de la enfermedad), llámese ira, odio, celos, envidia, lujuria etc. Con dicha preparación hemos logrado, después de más de doce años de investigación sobre diversos objetos más externos que se usan para el mismo objetivo, como el uso de los cuarzos, cristos, medallería etc., hallar la mejor " contra", como se diría en lenguaje coloquial, que impida la penetración o manifestación de dichas entidades en forma predominante en la persona. Según nuestra experiencia, se logró aproximarse al 95% de efectividad, en relación al solo rito de limpieza y/o con el uso de los otros elementos más externos que se hacía antes. Esto tiene una lógica explicación , y es que , si el paciente toma dichas esencias, de continuo, y varias veces por día, siempre estarán circulando por su cuerpo físico dichos devas, dirigiendo a sus elementales y cumpliendo el mandato o programa que se le ha inscrito. Y desde el cuerpo físico, según el deva, trabajará en el cuerpo etérico y/o el astral y/o el mental y aún en el búdico, como lo hace, por ejemplo, la Orquídea del Amor, la de la Conexión Cósmica , o la del Ser Superior. Lógicamente que el paciente también debe ayudarse tratando de evitar la manifestacíón permanente y explosiva de sus sentimientos o pulsiones negativas, puesto, que abrirían su aura (ira, celos, miedos etc.) constituyéndose así en el verdadero " gancho " que atrae más y más a tales energías que le son idénticas hasta crear el desequilibrio total, ya que en los mundos internos es al contrario del físico: lo semejante atrae lo semejante. También la Jerarquía recomienda el uso de determinadas plantas de limpieza, las cuales varían según la evolución, la afección, o la posible participación en determinado rito, tales como: la ruda, la salvia, la artemisa, la albahaca, el eucalipto, el pino, la verbena blanca, la malva, el romero, el mirto etc, las cuales se utilizarían en ritos de limpieza o baños de purificación, y aún en tomas durante varios días. Además se trata de preparar riegos programados o consagrados para los lugares, donde existe el predominio de esas entidades. Y en algunos casos, se llevan a cabo especiales rituales de limpieza y purificación de dichos lugares. Así, también, son utilizados los aceites esenciales, según el que corresponda a cada uno, los cuales podrán ser utilizados para ungir los siete puntos que representarían las siete direcciones en el cuerpo, con la invocación respectiva a los regentes de los correspondientes elementales y a los devas, para que sea conformado el gran "laberinto hepta-direccional" de la espiral en dicho cuerpo, para impedir que las energías perturbadoras logren penetrarlos, lo cual se haría diario luego del baño. Dichos puntos son: abajo: periné (hui yin); arriba: baihui (corona); adelante: 17 RM (centro del pecho) shang zhong; atrás: shen tao o ling tao (zona interescapular; lado izquierdo y derecho en 21 VB (zona del trapecio); el centro: shenque (ombligo). Para ello hace con el índice una cruz cabalística de brazos iguales (la de protección) y luego se encierra en una espiral abierta. Pero, dado que no solo es afectado el paciente por lo que le ocurre internamente, sino que lo afecta igual o más, a veces, su entorno, constituído por los seres con quienes convive o quienes entra en relación, es necesario, entonces, hacer también ritos de limpieza transpersonal, cuando no es posible hacerlo directamente. Lo mismo se haría con la toma de las esencias florales en forma transpersonal. Es prudente tener otras prácticas rituales en la vida diaria, para contribuir a evitar la acción de las EPAI, tales como: bendecir todo alimento (y más los que se consumen en la calle), hacer el cierre de los lugares donde se vaya hacer una meditación, un rito o una reunión, al irse a dormir, y en los corredores viales que vamos a recorrer. (Teniendo en cuenta siempre, el pedir permiso a los lugares respectivos). A veces se dan cuarentenas sexuales , en especial para ciertos trabajos de purificación, o como preparacíón para ritos iniciáticos. Muy en particular deben estar en gran alerta roja las personas que están pasando por la última luna previa al cumpleaños, puesto que el nivel energético en ese período es muy bajo, y la jerarquía del Maligno lo sabe y es cuando más se dispone a atacar. Solo se vuelve a recuperar el nivel de energía adecuado a los diez días de pasado el cumpleaños. El Sanador será un ser especial para estos trabajos, en quien no debe haber EPAI predominante, en general, y en el momento del rito en particular; además el Sanador nunca deberá tener miedo , pues este es el opuesto a la VOLUNTAD , que será la clave junto con su capacidad de amor trascendente , para poder trabajar en estas sanaciones. Estará sometiéndose a ritos de limpieza y purificación frecuentes, con la luz, con baños de plantas especiales. También tendrá períodos de cuarentena en los que no hará trabajos de limpieza fuertes, por ejemplo en la luna previa a su cumpleaños terrestre (28 días); tendrá una vida de cuidados especiales, de Meditación, Oración, de entrega desinteresada al servicio a los demás y a la Gran Obra , de rituales especiales que sean dirigidos por la Jerarquía asignada. Deberá practicar la sagrada Alquimia de los Fuegos, siempre permitida y dirigida por el respectivo Maestro de los Fuegos de su respectiva Línea iniciática y las demás Reinas de los Fuegos por él dirigidas. Tendrá clara conciencia de que él, por sí, no hace nada; que es el Padre, a través de su Jerarquía, quien hace a través de él. Es decir, el Sanador se sabe como mero y dócil instrumento de la Luz Cósmica Divina y su sagrada Jerarquía, la que solo está al servicio del Padre.
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